Carta a Javier Solana

Mi amigo J.L. Galilea, @DemocritoII en twitter, me ha pedido un espacio en mi blog para escribir esta carta a Solana que reproduzco a continuación. Espero que el señor Solana tenga a bien contestarle ahora que el conjunto de preguntas está dispuesto en un formato más legible, como él solicitaba.

Me gustaría comenzar esta carta diciéndole, Sr. Solana, que entiendo que mantener un debate y hasta incluso un intercambio de opiniones a través de Twitter es muy difícil, yo diría que imposible, por lo que traslado mis preguntas y sus posibles respuestas a un lugar más propicio para ello.

La primera pregunta que le realicé a través de Twitter fue concerniente a la utilización de bombas de racimo en el ataque aéreo de la OTAN sobre Yugoslavia en 1999 mientras usted era Secretario General de esta organización, su respuesta fue literalmente: “No.Algunos paises individualmente puede.La organizacion no” (sic). No es una respuesta que me convenciese mucho puesto que la OTAN es una organización que debería controlar las acciones de sus miembros y aún suponiendo que los miembros de manera particular decidiesen no respetar las normas internacionales la OTAN tendría que tomar medidas para que en su seno no tendrían cabida países que no respetan las normas internacionales y eso es algo que no ha ocurrido porque que yo sepa desde 1999 la OTAN no ha tomado ninguna medida contra algún país miembro que utilizase estas bombas. Aún así como ya le digo di por buena su respuesta porque por lo menos usted demostró algo de sinceridad al dejar entrever que se usaron bombas de racimo en ese ataque aéreo (de lo cual hay pruebas).

Mi siguiente pregunta fue concerniente a que si la OTAN y usted (como Secretario General) sabían de las actividades delictivas de la UÇK por aquellas fechas y anteriores. Usted me respondió con un lacónico no, además de lacónica diría que su respuesta fue taxativa.

Me sorprende mucho la taxativo de su respuesta sobre todo viniendo de un hombre de ciencia como lo es usted y teniendo en cuenta que las pruebas no avalan su taxativa respuesta.

Los acusados en el juicio contra la Yihad Islámica celebrado en El Cairo en 1999 revelaron en el mismo importante información sobre la penetración de grupos yihadistas en Albania y otras zonas de los Balcanes. Algunos de estos acusados (miembros de estos grupos) habían formado parte de escuelas islámicas que habían sido creadas con dinero procedente de organizaciones fundamentalistas, entre ellas la organización de bin Laden (1). Jihan Hassan, esposa de Shawki Salama Mustafa (líder de la célula de Al Qaeda en Albania), declaró en este juicio que su marido se dedicaba a la falsificación de pasaportes, certificados de nacimiento, etc.(2). Ahmed Ibrahim al Sayed al Naggar, miembro de esta célula admitió en el juicio que eran financiados y controlados por bin Laden.(3) Esta célula yihadista, que tenía ramificaciones importantes en Kosovo y Macedonia, tenía vínculos con otras células yihadistas en Chechenia que en esas fechas era un lugar con un conflicto armado muy duro. Estos vínculos iban más allá de lo ideológico o religioso y llevaban a estas células albanesas a participar en las redes de tráfico de drogas y armas de las que grupos yihadistas chechenos y de Asia Central (también vinculados a Al Qaeda) formaban parte, se llegaron incluso a montar organizaciones conjuntas con la mafia italiana(4). El dinero conseguido con estos negocios ilegales era utilizado para su propia financiación y para la financiación de la red de Al Qaeda que llegó a reclutar por aquel entonces 6.000 albaneses de Kosovo, Albania y Macedonia(5)

En 1998 bin Laden y los guardianes de la revolución iraní firman un acuerdo para utilizar conjuntamente Albania y Kosovo como base para futuros atentados en Europa(6). El capital iraní ya llevaba varios años circulando en Albania que a principios de los 90 se vio inmersa en una enorme crisis económica fruto de un escandaloso sistema piramidal de estafas bancarias, como suele ser habitual en estos casos Occidente abandonó a su suerte a este país momento que fue aprovechado por Irán para introducirse en la maltrecha economía albanesa. El capital iraní no solo se dedicó a actividades puramente económicas sino a organizar grupos yihadistas. El principal ejecutor de esta penetración económica iraní fue Mohsen Nurbakan, gobernador del Banco Central Iraní.(7)

Por esas fechas era un secreto a voces que en Albania y Kosovo se habían establecido vínculos con grupos armados fundamentalistas chechenos con el objetivo de participar en el negocio del tráfico de drogas y de armas a lo que hay que añadir el repulsivo asunto del tráfico de órganos (8) y(9) Por todo esto y mucho más a muchos nos parece inexplicable que la OTAN no supiese lo que era en realidad la UÇK. Alguien con un mínimo de sentido común puede preguntarse cómo los EE.UU. y la OTAN no vigilaban la penetración en una zona en grave conflicto de bin Laden y de Irán. Bin Laden por entonces no era tan conocido entre la población occidental como lo sería más tarde pero los servicios secretos occidentales sobre todo los estadounidenses sabían de sobra quien era este tipo y a qué se dedicaba. No le creo, Sr. Solana, cuando me dice “No”. La OTAN y los EE.UU. sabían perfectamente lo que era (y es) la UÇK, y si no lo sabían (cosa que dudo) demostrarían ser unos incompetentes en un grado tal que sería calificable de negligencia absoluta por la que habría que pedir responsabilidades. ¿Para qué sirven entonces organizaciones cómo la OTAN si delante de sus narices se les cuelan organizaciones criminales haciendo más ruido que un elefante en una cacharrería? ¿Cómo puede la OTAN proclamarse defensora de la libertad, la democracia, etc, y ser una organización para la seguridad cuando apoya a grupos criminales como la UÇK?

Si quiere responder sinceramente a estas preguntas no se escude ni se esconda detrás de la definición de un filósofo griego del siglo V-IV a.n.e., deme usted su propia definición.

Muchas gracias.

Notas

(1) Susan Sachs, “An investigation in Egypt Illustrates Al Qaeda's web”, en New York Times, 21 de noviembre 2001.

(2) Ibíd

(3) Ibíd

(4) ”Arms for drugs in the Balkans”, en International Herald Tribune, 6 de junio de 1996.

(5) Christopher Deliso, “Bin Laden, Iran and the KLA”, 19 de septiembre de 2001. Fuente: www.antiwar.com.

(6) Ibíd

(7) ”Hope and danger for ethnic albanians”.

(8) http://kosovonosevende.wordpress.com/2008/03/25/kosovo-se-financia-con-el-trafico-de-organos/

(9) http://es.euronews.net/2011/01/25/dick-marty-los-informes-apuntan-a-thaci-desde-hace-15-anos/