Hipocresía
Ésa es la única palabra que se me ocurre para definir a Twibbon, que me ha cerrado la causa "Blasphemy is my right" sin darme oportunidad de defenderme. Una plataforma para el ciberactivismo cuyos creadores se definen a sí mismos como a team who are passionate about the immediate and viral power of Twitter, and who believe that there has never been a better time for small groups of talented individuals to affect global change using the web.
Caricatura de Mahoma que motivó el cierre de la causa "Blasphemy is my right" en Twibbon.

El inmediato poder viral de Twitter puede parecernos una idea fantástica, siempre y cuando estemos de acuerdo con la causa defendida. En caso contrario no habrá problema en callar la boca a los "pequeños grupos de individuos con talento", como pomposamente llama Twibbon a sus usuarios. Y lo llamo hipocresía porque la empresa, en un alarde de cinismo, alegó para cerrarme la causa que el problema no era "la causa en sí misma", sino "la imagen": un mero ejercicio de iconoclastia, una blasfemia visual. El problema sí es la causa, porque mi causa es, traducida al castellano, "La blasfemia es mi derecho". Y ellos me niegan el derecho a cagarme en ese ser imaginario llamado Dios, Alá o Monstruo Espagueti Volador.
Nota de humor: en el e-mail que me ha enviado Twibbon se me señala como posible culpable de publicar contenido "deliberadamente ofensivo". Yo no sabía que pudiera ofenderse a seres imaginarios.
Actualización: a pesar de que he sustituido el Mahoma-bomba por un Papa-bomba, Twibbon ha eliminado mi causa igualmente. Se va confirmando: como decía Cipolla, la estupidez no entiende de religiones ni grupos sociales.
Actualización 2: he creado una página en Facebook llamada Yo también he ofendido a un ser imaginario, donde podremos blasfemar (visualmente o no) como si no hubiera mañana hasta que nos la cierren. También quiero crear una galería de fotos para poner caricaturas y tiras cómicas sobre religión.
Actualización 3: con las prisas he olvidado mencionar el artículo de Rinzewind que me sirvió de inspiración para montar todo este jaleo. Gracias, @Rinze. Y gracias también a @ivalladt por su apoyo mucho más que técnico con el uso de Twibbon para la causa "Blasphemy is my right", que alcanzó más de 100 seguidores en unas horas, hasta que fue censurada.
Actualización 4: Por si alguien no conocía la noticia, esto también tiene que ver con expresar a hachazos el desacuerdo religioso con un caricaturista.
Actualización 5: Según TweetReach, Blasphemy is my right ya ha llegado a más de 11.000 personas (y sigue subiendo). Al que ha querido parar esto le ha salido el tiro por la culata.
Actualización 6: Acabo de encontrar a la persona que seguramente me ha notificado por imagen "deliberadamente ofensiva" ante Twibbon. Se llama Edwin Rosadi y se ha delatado a sí mismo en 2 tweets:

No quiero bloquearle a él en ninguna red social porque eso sería rebajarnos a su nivel, pero Rosadi debe saber que consideramos su acto como ofensivo contra la libertad de expresión y que, en la práctica, legitima al terrorista que intentó asesinar a Kurt Westergaard, el dibujante de la caricatura que Twibbon ha censurado. Tolerancia cero a la intolerancia y respeto para los intolerantes.